top of page

Daragh y Manu de NORMAN BATES me conceden una entrevista

  • Foto del escritor: Lucia Trullas
    Lucia Trullas
  • 11 mar 2025
  • 8 Min. de lectura

Norman Bates no solo es el icónico personaje de Psicosis, sino también el nombre bajo el que Manu (bajo),  Daragh (Guitarra y Voz), Julen (Guitarra) y Unai (Batería)  sacuden la escena musical vasca. Hace semana y media sacaron su primer EP: Motel. En esta entrevista hablamos de todo un poco, de sus experiencias haciendo lo que les da la gana como pequeños artistas. 


¿Cómo os conocisteis?

Manu: Nos conocimos a través de unos amigos en común, Unai y Mikel, el batería. Al principio, Daragh y yo solo nos conocíamos de vista, pero en verano coincidimos más y, poco después, formamos el grupo. La idea era: quien quiera tocar un instrumento, que venga, aunque no supiera tocar nada. Yo, por ejemplo, tocaba la batería, pero acabé tocando el bajo sin tener ni idea. 

Daragh: Al principio éramos Unai, Manu y yo. Un día, al salir de los locales de ensayo de Riff, vimos a Julen esperando para dar clase. Tendría unos 14 años y nos dijo: suena de dabuti, eh. Como justo necesitábamos otra guitarra, nos hicimos amigos y conectamos muy bien. Empezamos a quedar para ensayar, pero sonábamos fatal. Entonces Julen tomó la iniciativa de componer, porque, en realidad, era el único que sabía tocar bien. Los demás no teníamos ni idea.

El grupo como tal se formó en 2019, pero, al principio, casi no tocábamos. Nos juntábamos más para comer.

Manu: Es que no hacíamos nada.

Daragh: Y a raíz de que Manu se fue un tiempo, nos pusimos las pilas. Luego volvió con unos temas (Motel y Metro), y ahí sí que empezamos a tomárnoslo en serio.

Manu: Metro es lo más especial para mí.

Daragh: Grabamos unas demos fatales.

Manu: Con un micrófono y un programa de mierda. A raíz de eso, se creó Norman Bates. Ahora veo lo que hicimos y lo borraría de la memoria colectiva. 


¿Quién se encarga de la letra?

Daragh: Siempre yo, pero los demás dan su visto bueno. Si algo parece una mierda, se dice.

Manu: Al principio, el proceso de composición fue muy largo. Todas las canciones eran insufribles. Yo he intentado hacer letras alguna vez, pero se me da fatal.


¿Sobre qué van vuestras letras?

Daragh: Hay una que va sobre mi familia, otra sobre un desamor, otra sobre mis amigos… muchas hablan de estar atrapado en un comportamiento que sabes que no te hace bien, pero en el que sigues porque encuentras cierta comodidad.

Al final, componer es mi manera de procesar lo que siento. Si algo me incomoda, intento darle un lenguaje y convertirlo en una canción.

Manu: Cuando yo traigo una canción, muchas veces le digo a Daragh: "No sé si tendrás algo que encaje, pero esto es lo que me sugiere". Y a partir de ahí trabajamos juntos. A mí me gusta mucho cuando ocurre eso porque es un ejercicio creativo entre los dos.

Por ejemplo, Mil Ventanas antes se llamaba Blunt Rotation porque me sugería algo cíclico, de repetición. A partir de ahí, Daragh escribió la letra, que trata sobre escrolear en el móvil y estar esperando una notificación.

Daragh: Sí, ese momento en el que estás como: "Vale, no ha salido ahora, pero voy a hacer ping-pong con mis aplicaciones esperando a ver si alguien me llama".

Y, por ejemplo, Yo la Tengo, me la enseñó Manu y me dijo: "Tío, a mí esto me sugiere algo de amor trágico.”

También llevo mucho tiempo escribiendo sobre un mismo tema. Supongo que la música que me gusta escuchar y la que me ayuda es precisamente la que hago yo: no hablo directamente de lo que siento, sino de cómo estoy viviendo la situación. Eso a veces da menos vergüenza que decirlo de forma explícita. Es una manera creativa de abordar lo que sientes.

Ahora estoy intentando darle una vuelta a los temas sobre los que escribo. En el nuevo EP hay una canción llamada Gatos, flores (ahora Catalina 6). Está inspirada en una casa abandonada en Plentzia, justo enfrente de la mía. Era preciosa. Estaba vacía, pero vivían gatos dentro, y alrededor crecían unas flores preciosas.

Manu: La canción trata sobre eso y sobre cómo, cuándo una vivienda deja de ser útil, la tiran para construir pisos horribles.


¿Te genera inseguridad ser vulnerable en tus letras, Daragh?

Daragh: Tenía mucho más síndrome del impostor con las letras, pero ahora tengo más confianza. Se me da mejor. Muchas de las letras eran personales y eran un cope. Cuando lo escribes y luego lo cantas, la gente no siempre entiende de qué hablas. Manu me dijo: tu voz está en internet, y uf… eso lo complica más.

Manu: Aunque estés en un grupo, es más fácil compartir tus canciones cuando son tus amigos quienes las van a escuchar. No sé si tú lo ves así.

Daragh: Sí, sí, sí.


¿Con qué género definiríais vuestro grupo?

Manu: Entre shoegaze, noise pop y música de pedaleo con estructuras pop. De referencias: Los Planetas (primeros discos), My Bloody Valentine, Cala Vento…

Manu: Igual lo que nos diferencia es que somos un poco más punk. Bases rítmicas más curradas. Pero se nos cuela de todo: hardcore, The Cure, Stone Roses… Aunque luego en casa escuchemos a Ralphie Choo, por ejemplo.

Daragh: Yo, al escribir las canciones, procuro cuidar la letra, la estructura de las rimas… Me viene mucho del rap, salvando las distancias.

D y M: Nos gustan los cambios de tonalidad, los parones en medio de las canciones, los cambios de tempo. La música que hacemos es así porque, casualmente, tenemos guitarras. Pero realmente, lo que nos gusta a veces no tiene nada que ver.


¿Cuál es vuestra canción favorita?

Daragh: Motel yo creo que es la mejor canción que tenemos. Tiene muchísimas cosas. Lo que he dicho: tiene buen ritmo, no te aburres, y el final es muy catártico. Siendo un poco pretencioso, casi terapéutica en ciertos momentos. De hecho, hay un momento al final en el que hay un grito, un grito primal, como de echarlo todo fuera.

Manu: Motel, sin dudarlo. Es una canción muy emocional, tanto en la composición como en la forma de tocarla. Incluso aunque no estés tocando para la gente, aunque sea en un ensayo, puede ser muy liberadora. Aparte, me parece una canción bastante bonita, y no porque la haya hecho yo, sino porque, joder, me parece... no sé. Sí, sí, muy liberadora de tocar. Además, me da mucha nostalgia: de hacerla, de ir a casa de Daragh, enseñarsela , tocarla juntos... Me recuerda a épocas buenas. Es una canción bastante potente emocionalmente, así que sí, mi favorita.


¿Sois la misma persona como artistas que en la vida personal?

Daragh: Creo que sí, pero, por ejemplo, cuando estoy en el escenario apenas hablo. Suelo estar bastante serio, que es completamente lo contrario a lo que soy en realidad. Me gusta hacer el personaje. Aunque tampoco creemos que tengamos que ser de una manera concreta. No es que hagamos un personaje como tal, pero sí me parece importante que haya un componente performativo en el espectáculo, porque al final un concierto es eso: un espectáculo. Y ese espectáculo puede ser, por ejemplo, no hablar o no hacer nada.

Manu: Sí, básicamente hacernos los interesantes.

Daragh: Sí, tal vez. Es como creerte que te da igual. Pero bueno, lo importante es que sea algo genuino. 


¿En tus letras también creas un personaje?

Daragh: Para mí es dramatizar lo que estoy sintiendo. No me gustan las letras que son demasiado deprimentes. Siempre me gusta que haya un componente de que algo va mal, pero hay cierta belleza en eso que va mal. Suelo seguir esa idea.

A veces han sido letras muy cope (afrontar), pero en realidad soy mucho más alegre y optimista de lo que puede parecer. Por ejemplo, Metro suena alegre y tiene ese rollo, pero también hay un aspecto más melancólico detrás.


¿Hacéis música para tocar en conciertos o para sacarla en plataformas?

D y M: Para tocar. Cuando componemos, pensamos en el directo. Somos muy frikis de la producción, pero hacemos música para tocarla en vivo.

Daragh: La experiencia de tocar al ras del suelo, con tus amigos, es lo mejor.

Manu: Componemos con el directo en mente. Lo que no tenemos de músicos, lo compensamos con nuestra energía en directo.


¿Qué percepción tenéis de vuestro público?

Manu: Los primeros oyentes siempre son colegas y, después, gente muy friki como nosotros que nos hemos ido encontrando por el camino. Personas a las que les gusta la música que hacemos, gente muy fiel y maja, que está pendiente de lo que sacamos. Ahora conozco a gente gracias a que han venido a vernos y han hablado con nosotros después del concierto.

Daragh: El concierto de Leioa fue muy representativo de lo que suelen ser nuestros conciertos. Aunque no seas amigo nuestro, vienes a vernos, y eso es bonito. Nos sentimos muy a gusto en ese tipo de conciertos. Igual no llenamos salas enormes, pero tenemos un público muy concreto.


¿De dónde sacáis vuestras portadas?

Manu: De amigas.

La portada de The Greep la hizo Izaro y Hodeiak, Mil Ventanas y el EP las han hecho Haizea y Elene. Además, Elene canta en Akëer, un grupo con el que tenemos muy buen rollo. De hecho, uno de los temas del EP es en colaboración con ellos.


¿Cómo es vuestra relación con otros artistas?

Daragh: Quitando alguna excepción, creo que está guay. Somos gente maja, y cuando tocamos en un concierto, siempre hablamos con otros grupos pequeños para tocar juntos.

Nos mola darle visibilidad a artistas que, de otra forma, no tendrían tanta exposición.

Daragh: Nuestras relaciones son humanas.

Manu: Y genuinas.


¿Tenéis pensado tocar fuera de Euskadi?

Daragh: Bueno, hemos tocado en un pueblo que se llama Leciñana del Camino, así que, técnicamente, hemos salido de Euskadi. Aunque, quieras o no, nuestro proyecto está en euskera y español, así que nos gustaría ampliar un poco las fronteras. Nuestra idea es hablar con otros grupos pequeños que ya han tocado fuera.


¿Cuáles son vuestros planes de futuro?

Manu: Nos gustaría mantener el grupo. Pero es más complicado que una relación romántica. Si alguno tuviera que salir, buscaríamos una solución temporal, pero Norman Bates somos nosotros cuatro. Si falta alguien, ya no tendría el mismo sentido.

Daragh: El grupo ha condicionado muchas de mis decisiones vitales. Ahora mismo, mi cabeza está en dónde vamos a tocar el nuevo LP.

A nivel creativo, vamos a grabar temas nuevos. Tenemos muchas ideas y nos gusta estar en movimiento.


Por pura curiosidad, si pudierais haber escrito cualquier canción del mundo, ¿cuál sería?

Daragh: Tangos de una moto cruzada, jajajaja.

Manu: Te iba a decir también una de Ralphie Choo, pero si me la robas…

Daragh: MIKA, estamos muy MIKA. Cuando vamos a los conciertos, nos ponemos sus temas.

Manu: I can be red, I can be blue… Hay un tema suyo que está muy guay, Grace Kelly. Nos da muy buen rollo.

Daragh: ¿Tú qué canción dirías?

Manu: ¿Tú?

Daragh: Lo mío igual es muy pretencioso… Sunglasses de Black Country New Road. Ojalá poder llegar a entender mi medio tan bien como lo hacen ellos. El letrista es buenísimo, y es un tema que evoca muchos sentimientos. Si algún día consigo controlar lo que hago de una forma tan honesta, me daría por satisfecho.

Manu: Te diría dos: I Wanna Be Adored de The Stone Roses y Just Like Honey de The Jesus and Mary Chain. Me parecen súper guays y pegadizas en ese sentido popero. Simplemente, el delivery me parece brutal. Y son dos grupos que despertaron muchas inquietudes en mí, porque eran de cojones.


¿Tenéis algo más que decir?

Manu: Muerte al fascismo y viva el pueblo. Bueno… vale. La UPV no da oportunidades a los grupos locales.  Es algo que la UPV debería fomentar. En la UPV y en muchos otros sitios no hay grupos ni movimientos musicales, o solo los encuentras en Bilbo o en puntos muy concretos. Pero luego la gente se pregunta por qué. Para mí es bastante obvio: no se dan opciones.


Entradas recientes

Ver todo

Comentarios


bottom of page